Cada verano, “Vacaciones en Paz” abre un tiempo de respiro para niños y niñas saharauis que crecen en un contexto de refugio prolongado. Durante unas semanas se alejan de las condiciones climáticas extremas de los campamentos y encuentran un entorno familiar donde descansar, jugar y recuperar fuerzas.
La acogida permite también cuidar aspectos esenciales para su desarrollo: realizar revisiones médicas, reforzar la alimentación y ofrecer un acompañamiento cotidiano que suma bienestar físico y emocional. Además, la convivencia complementa su aprendizaje más allá de la escuela: mejora el idioma, crea vínculos y abre una experiencia de intercambio cultural que deja huella en ambas direcciones.
Y para las familias y la sociedad de acogida, el programa es una forma concreta de sensibilización: poner rostro a una realidad que continúa y sostener, con hechos, el respeto de los Derechos Humanos y el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro.
















