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Carta Abierta: «El pueblo saharaui ha esperado demasiado tiempo para ejercer sus derechos.»

Carta abierta de 100 organizaciones de la sociedad civil saharaui de los territorios ocupados del Sáhara Occidental, de los campamentos de refugiados saharauis y de la diáspora al presidente de los Estados Unidos, Joe Biden.

Lxs saharauis que viven en los territorios del Sáhara Occidental ocupados por Marruecos se enfrentan a la represión violenta como parte de la vida cotidiana, a la pobreza extrema y a la marginación social y económica. En esta carta abierta, piden al presidente de los Estados Unidos, Biden, que revierta la decisión de Trump de reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, y que permita al pueblo saharaui ejercer su derecho inalienable a la autodeterminación.

Señor Presidente,

Las asociaciones y organizaciones de la sociedad civil Saharaui de los territorios ocupados del Sáhara Occidental, de los campamentos de refugiados Saharauis y de la diáspora, tienen el honor de enviarle este mensaje a su excelencia, expresando sus sinceras felicitaciones por su elección como presidente de los Estados Unidos de América.

Nos gustaría informarle de nuestro deseo para que los Estados Unidos de América tomen una distancia honorable y corrijan el inapropiado error de su predecesor, el anterior presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el cual reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, lo cual es una evidente violación de los requerimientos y leyes internacionales, pidiéndole que revoque esa decisión en contra de la legalidad internacional.

Permitir que se mantenga esta injusta decisión socavará gravemente la reputación de Estados Unidos en el continente y desafiará el respeto del derecho internacional, e incluso puede alentar a otros países a creer que pueden expandir su territorio a expensas de otros países con impunidad.

Señor presidente,

La naturaleza legal del asunto del Sáhara Occidental, la última colonia en África, es fácil de entender, este no es un conflicto étnico o religioso o una guerra civil, sino más bien una cuestión básica de descolonización aún no resuelta como lo reconocen las Naciones Unidas y sus diferentes órganos desde 1963.

A pesar de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de 1975 y de muchas resoluciones de la ONU que afirman el derecho de nuestro pueblo a la autodeterminación y la independencia, Marruecos continua la ocupación ilegal del Sáhara Occidental, por la fuerza desde el 31 de octubre de 1975.

La continua ocupación de parte de nuestra tierra por Marruecos y otros desafíos de seguridad regional hacen imperativo alcanzar una solución rápida, pacífica, duradera y justa para descolonizarla.

Marruecos continua violando sistemáticamente los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental ocupado y saqueando ilegalmente los recursos naturales de la población Saharaui. Éstas violaciones de Derechos Humanos han sido documentadas y reportadas por importantes organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Robert F. Kennedy para los Derechos Humanos, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Comisión Africana de los Derechos Humanos, esto por nombrar algunas de ellas.

Esperamos que Estados Unidos se comprometa activamente como defensor de los Derechos Humanos y de los pueblos y los valores de la democracia, como indicó en su primer discurso después de asumir la presidencia, y que se asegure de trabajar por la protección de la humanidad y los derechos de los ciudadanos Saharauis que viven en los territorios ocupados ilegalmente por Marruecos.

Señor presidente,

El pueblo Saharaui ha esperado impacientemente durante mucho tiempo para poder ejercer sus legítimos derechos. Lo que se requiere ahora es ejercer toda la presión diplomática necesaria para que las Naciones Unidas puedan reanudar la implementación del plan de paz sin más demoras, permitiendo a nuestro pueblo ejercer su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia mediante la expresión libre y verdadera de su voluntad sin restricciones ni impedimentos, mediante la organización del referéndum de autodeterminación.

Los ideales de libertad, igualdad y soberanía popular encarnados en los principios fundacionales de los Estados Unidos de América han hecho que muchos pueblos de todo el mundo, incluido el pueblo Saharaui, vean a Estados Unidos como un faro de esperanza y un defensor de la libertad, la democracia y el respeto de los Derechos Humanos y de los pueblos frente a la opresión, la tiranía y la injusticia.

Conscientes de la responsabilidad internacional de su país y de su papel de vanguardia, esperamos que trabaje, señor Presidente, para anular la decisión de su antecesor y trabajar de manera eficaz en el marco de los esfuerzos internacionales encaminados a alcanzar una solución urgente, pacífica y duradera al problema de la descolonización del Sáhara Occidental sobre la base del ejercicio de nuestro pueblo de su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia.

Firmas:

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