Houssein Amaadour, preso político saharaui, suspendió su huelga de hambre tras 33 días.
Las autoridades marroquíes no accedieron a sus demandas y trasladaron a Amaadour a una cárcel aún más alejada de su familia, ahora se encuentra a más de 600 km de distancia.
Además de esta represalia, la familia y especialmente la hermana de Amaadour, la Sra. Soukeina, han sido víctimas constantes de acoso, vigilancia y amenazas por parte de las autoridades marroquíes.

