El presidente de la República, secretario general del Frente POLISARIO, Sr. Brahim Ghali, confirmó ayer jueves que el prejuicio hacia cualquier saharaui podría provocar un regreso a la guerra”, y agregó que “no descarta una repetición del escenario de Gdeim Ikiz en el Guerguerat”.
El presidente señaló, en una entrevista exclusiva con la televisión argelina con motivo del 45º aniversario del Día de la Unidad Nacional Saharaui, que “no se descarta que el escenario de Gdeim Izik se repita en el Guerguerat, y que existe un consenso entre la población saharaui para el cierre inmediato del paso ilegal”.
Al respecto, advirtió que “cualquier daño a cualquier saharaui significa una declaración de guerra”, antes de aclarar, “no somos defensores de la guerra y no queremos volver al punto cero, y no queremos derramar sangre, pero lamentablemente el mundo de hoy se preocupa cuando ve caer la sangre de inocentes, me temo que el pueblo saharaui podría presionar por esta opción”.
Por cierto, el presidente saharaui reiteró su afirmación de que “el pueblo saharaui se aferra más que nunca a su unidad, y que no hay solución sin autodeterminación e independencia”. Señaló que “las generaciones emergentes no son menos insistentes que sus antecesoras, y son más radicales«.
El presidente llamó a los saharauis, estén donde estén, a “seguir con firmeza porque la victoria está cerca”. También expresó su esperanza para que «las Naciones Unidas asuman su responsabilidad, y que Marruecos no dé ningún paso contrario a la legalidad internacional«.
En el mismo contexto, el presidente Brahim Ghali recordó que «el tema saharaui está completamente congelado a pesar de la insistencia de la representación saharaui en Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad sobre la necesidad de seguir trabajando y continuar los esfuerzos para llegar a la solución». Explicó que «la decisión del Frente POLISARIO de reconsiderar la posición de relación con Naciones Unidas en lo que se refiere al proceso de paz, se tomó debido a la recomendación 24/94 emitida por el Consejo de Seguridad el año pasado, la cual se considera un desvío de las funciones de Naciones Unidas«.
Al respecto, afirmó que “hay grandes potencias en el Consejo de Seguridad que han practicado una política de chantaje y han tratado de entorpecer las tareas de la misión (MINURSO) – la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental -”, indicando – francamente – que “Francia es la que quiere acortar las tareas la MINURSO para que supervise únicamente el alto el fuego”.





